Llega el verano y con él, las ganas de desconectar, viajar, disfrutar del buen tiempo y tomarse un merecido respiro.
Pero si estás en medio de un tratamiento de reproducción asistida, es normal que surjan dudas: ¿puedo seguir con mi rutina?, ¿el calor afecta al proceso?, ¿es mejor posponer las vacaciones?
En la Unidad de Reproducción AISH sabemos que cada tratamiento implica muchas emociones, decisiones y esfuerzo, y que conciliarlo con el verano no siempre es fácil.
Por eso, hoy queremos darte algunas recomendaciones para que puedas disfrutar de tus vacaciones sin dejar de cuidar tu salud reproductiva.
¡Sigue leyendo!
¿Es conveniente iniciar un tratamiento de reproducción asistida en verano?
¡Claro que sí! Los tratamientos de fertilidad pueden realizarse durante todo el año. De hecho, muchas personas aprovechan las vacaciones para iniciar su proceso con más tranquilidad y tiempo libre, sin las prisas del trabajo o las rutinas diarias.
Eso sí, como en cualquier época, es importante planificarlo con tu equipo médico para coordinar bien las fechas clave del tratamiento: controles, punción ovárica, transferencia embrionaria…sobre todo, si tienes intención de irte unos días fuera y desconectar.
¿El calor afecta durante el tratamiento?
El calor no afecta directamente a tu fertilidad, pero sí es importante tener en cuenta cómo influye en tu bienestar general.
Las altas temperaturas pueden hacer que te sientas más cansada, hinchada o con menor tolerancia al ejercicio. Además, si estás tomando medicación hormonal, es normal que experimentes cierta sensibilidad en el cuerpo.
Nuestro consejo: hidrátate bien, evita las horas de más calor, y escucha a tu cuerpo. Si necesitas descansar más, hazlo sin dudas.
¿Puedo hacer ejercicio o actividades al aire libre?
El verano invita a moverse más: caminatas por la playa, senderismo, actividades acuáticas… Y eso está muy bien, siempre que adaptes el ritmo a tu situación.
Durante la estimulación ovárica o después de una transferencia embrionaria, es preferible evitar los ejercicios intensos o de alto impacto.
Los ovarios están más sensibles y es mejor evitar riesgos innecesarios. En cambio, caminar, nadar de forma suave o hacer yoga tranquilo pueden ayudarte a mantenerte activa sin forzar tu cuerpo.
¿Puedo tomar el sol con normalidad?
Tomar el sol con precaución no es ningún problema, pero hay que tener en cuenta que algunos tratamientos hormonales pueden hacer que la piel esté más sensible, con mayor riesgo de manchas o irritaciones.
Por eso, te recomendamos usar protector solar alto, evitar las exposiciones prolongadas y elegir siempre las primeras horas del día o el atardecer para disfrutar del aire libre.
El equilibrio está en disfrutar del verano, pero cuidándote un poquito más.
¿Cómo me cuido emocionalmente en vacaciones?
Este punto es tan importante como el físico. El verano puede ser un bálsamo emocional, pero también puede traer situaciones incómodas: preguntas de familiares o amigos, encuentros sociales en los que no apetece dar explicaciones, o simplemente la sensación de que “deberías” estar disfrutando más.
Recuerda: estás viviendo un proceso único, y tienes derecho a poner límites, a desconectar del entorno y a priorizarte.
Las vacaciones también pueden ser una oportunidad para reconectar contigo, con tu pareja y con lo que necesitas emocionalmente.
¿Y si tengo dudas durante el verano?
En la Unidad de Reproducción AISH estamos 100% operativos durante todo el verano para poder ayudarte y responder a cualquier duda que puedas tener
Seguimos trabajando para acompañarte en cada fase del tratamiento.
Si tienes dudas, necesitas ajustar tu calendario o simplemente quieres hablar con alguien del equipo, no dudes en contactar con nosotros.

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