Desde hace algunos años, el bigote se ha convertido en el símbolo de Movember, movimiento que se da en todo el mundo y que invita a los hombres a dejarse crecer el bigote durante noviembre para visibilizar y concienciar sobre aspectos relacionados con la salud masculina que muchas veces pasan inadvertidos como el cáncer de próstata, la salud mental y, también, la fertilidad masculina.
Este movimiento global representa la importancia de hablar, cuidarse y prevenir. Porque la salud masculina va mucho más allá de lo físico: también implica bienestar emocional, hábitos saludables y, por supuesto, salud reproductiva.
Es cierto que la fertilidad masculina sigue siendo un tema poco visible, aunque en aproximadamente la mitad de los casos de infertilidad de pareja, el factor masculino está implicado.
Por eso, este mes es una oportunidad ideal para recordar que la fertilidad también es cosa de hombres y que cuidar los hábitos diarios puede marcar una gran diferencia.
Os lo contamos a continuación.
Mucho más que un bigote: hablar de salud masculina importa
Durante años, la fertilidad se ha asociado casi exclusivamente con las mujeres, pero la realidad es que en cerca del 40% de los casos de infertilidad de pareja, el factor masculino está involucrado.
Este mes de noviembre, por tanto, es una buena oportunidad para romper ese silencio y recordar que la salud reproductiva masculina también forma parte del bienestar y es determinante en el camino de una pareja hacia el embarazo.
Tu estilo de vida también habla de tu fertilidad
El cuerpo masculino es sensible a muchos de los factores que afectan el día a día.
El estrés, el consumo de tabaco o alcohol, la mala alimentación, la falta de sueño o el sedentarismo pueden tener un impacto directo en la calidad del esperma.
De hecho, según la mayoría de los estudios publicados recientemente, su producción y calidad cambian constantemente, por lo que los hábitos cotidianos marcan la diferencia.
Algunos consejos sencillos para mejorar la salud reproductiva y la fertilidad masculina son:
- Mantener una alimentación equilibrada, rica en antioxidantes, frutas y verduras.
- Hacer ejercicio de forma regular, sin excesos.
- Evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol.
- Dormir bien y controlar los niveles de estrés.
- Proteger la zona genital del calor excesivo (como baños muy calientes o ropa ajustada).
Cuidarse no solo mejora la fertilidad, sino también la energía, el estado de ánimo y la salud general.
¿Cuáles son las pruebas que ayudan a conocer la salud reproductiva del hombre?
Si una pareja lleva tiempo buscando embarazo sin lograrlo, o simplemente si un hombre quiere conocer cómo está su fertilidad, existen pruebas sencillas y no invasivas que pueden ofrecer mucha información.
El seminograma es la prueba que suele emplearse para evaluar la cantidad, movilidad y morfología de los espermatozoides. En AISH, además, también podemos realizar en nuestro propio laboratorio estudios más específicos que ayudan a detectar alteraciones genéticas, fragmentación del ADN espermático o problemas hormonales, en caso de que sea necesario.
Exactamente igual que en las mujeres, conocer el estado de la fertilidad en el caso del hombre, nos permite realizar un mejor diagnóstico de cuál es el problema que impide o dificulta el embarazo y así personalizar el tratamiento para lograr nuestro objetivo lo antes posible.
Cuidarse también es responsabilidad masculina
Aprovechando este mes de noviembre, te invitamos a hablar, informarte y cuidar tu salud. Revisar tus hábitos, hacerte un chequeo y, si es necesario, consultar con un especialista son pasos que pueden marcar una gran diferencia.
Desde la Unidad de Reproducción AISH, en Cádiz, también acompañamos y guiamos a los hombres que quieren cuidar su salud reproductiva.
Porque el primer paso hacia el embarazo de la pareja también comienza por cuidarse uno mismo.
¡Pide ahora tu cita gratuita en AISH y comencemos juntos el camino hacia vuestro embarazo!

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