En AISH sabemos que una de las grandes dudas cuando se inicia un tratamiento de fertilidad y los pacientes ya tienen ciertos años, es saber si la edad sigue siendo un factor tan determinante como lo es cuando el embarazo se busca de forma natural.
Por ejemplo, en pacientes que ya han tenido hijos de forma previa y no logran el embarazo, o que han sufrido alguna pérdida previa, esta es una cuestión que puede preocupar especialmente.
Ante esta cuestión, la respuesta es que la edad también puede influir en los tratamientos de reproducción asistida…pero con ciertos matices.
Os los contamos.
La edad de la mujer: un factor que no se puede ignorar incluso en los tratamientos de reproducción asistida
Como sabéis, la fertilidad femenina está estrechamente ligada con la calidad y cantidad de sus óvulos y esto viene determinado en gran medida por la edad. A partir de los 35 años, esta calidad comienza a disminuir de forma más marcada, y a partir de los 40, la caída es aún más pronunciada.
Este descenso, especialmente en lo referida a la calidad de los óvulos, implica que haya menos opciones de lograr el embarazo, un mayor riesgo de anomalías cromosómicas y menor tasa de implantación embrionaria, incluso en tratamientos como la FIV.
En tratamientos de reproducción asistida, lógicamente influye la calidad del óvulo. Sin embargo, las técnicas de selección embrionaria, los análisis genéticos de los embriones o la selección de los espermatozoides mejor calificados para buscar la fecundación del óvulo, nos permite transferir solo los embriones sanos que tengan opciones reales de lograr el embarazo y el nacimiento del bebé sano.
Al margen, cuando los óvulos no alcanzan la calidad necesaria para poder buscar el embarazo con óvulos propios, es posible recurrir a los óvulos de una donante para fecundarlos con una muestra de semen de su pareja. De esta manera, nos aseguramos de obtener embriones de calidad para transferirlos a la espera de la confirmación del embarazo.
La edad del hombre, un factor sometido cada vez a más estudio
Durante mucho tiempo siempre se ha relacionado la infertilidad con la mujer, especialmente el factor edad.
Sin embargo, desde hace algún tiempo, cada vez hay más estudios sobre la fertilidad masculina y sus condicionantes. Lo mismo sucede con el hincapié a que sean tanto la mujer como el hombre quienes se sometan a las pruebas para conocer el estado de su fertilidad.
En este caso, cada vez encontramos con mayor frecuencia estudios que avalan que la edad del hombre, aunque en menor medida, también es un condicionante de su fertilidad afectando a la calidad del semen.
A partir de los 45 años, aproximadamente, es más frecuente encontrar alteraciones en la concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides, así como un aumento en la fragmentación del ADN espermático, lo que puede dificultar la fecundación o afectar el desarrollo del embrión.
Por tanto, aunque el impacto de la edad masculina no es tan inmediato como el de la mujer, sí puede influir en el éxito del tratamiento, e incluso aumentar el riesgo de ciertas complicaciones en el embarazo o en la salud del futuro bebé, por lo que siempre se deben realizar las pruebas previas que descarten cualquier problema o anomalía.
Como en el caso de los óvulos de las mujeres, es posible recurrir al semen de un donante más joven para realizar la fecundación del óvulo de la mujer.
Unidad de Reproducción AISH: tratamientos totalmente personalizados
En AISH consideramos esencial personalizar cada tratamiento.
La edad es uno de los factores clave que analizamos en la primera visita, junto con el historial médico, los estudios de fertilidad y los resultados de laboratorio.
En función de estos datos, diseñamos un tratamiento personalizado que nos permita maximizar las posibilidades de embarazo.
En AISH tenemos vuestro mismo objetivo: lograr vuestro embarazo.
Para ello, nuestra primera visita es completamente gratuita e incluye consulta para el asesoramiento genético.
Podéis pedir vuestra primera visita gratuita pinchando aquí.

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