Cuando pensamos en el cáncer, lo primero que suele venirnos a la mente es la palabra miedo.
Una reacción lógica al recibir este diagnóstico. Pero también es una palabra que inmediatamente se convierte en “lucha”. Lucha de pacientes, de familias y de profesionales de la salud que acompañan en cada paso.
En la Unidad de Reproducción AISH en Cádiz conocemos bien esta realidad porque la vivimos junto a nuestras pacientes.
Muchas veces llegan con dudas, con miedo, pero también con una enorme esperanza: la de poder cumplir su sueño de ser madres o padres una vez superada la enfermedad.
Fertilidad y cáncer: un impacto real
Los tratamientos oncológicos, como la quimioterapia o la radioterapia, han aumentado notablemente las tasas de supervivencia, pero tienen un efecto directo sobre la fertilidad. En mujeres, pueden afectar la ovulación y la calidad de los óvulos; en hombres, pueden reducir la cantidad y calidad del esperma.
Por eso, una de las preguntas más frecuentes en consulta es:
“¿Podré ser madre o padre después de un cáncer?”
La respuesta hoy es absolutamente positiva.
La medicina reproductiva ofrece herramientas que permiten preservar la fertilidad antes de iniciar los tratamientos oncológicos, de manera que cumplir el sueño de la maternidad o paternidad siga siendo posible.
Vitrificación: preservar el futuro para ser madre una vez superada la enfermedad
La vitrificación de óvulos es una de las herramientas más valiosas que tenemos hoy para las mujeres diagnosticadas de cáncer. Gracias a esta técnica, es posible congelar óvulos en el momento actual —por ejemplo, a los 34 años— y utilizarlos más adelante, incluso una vez cumplidos los 40. Así, las probabilidades de lograr un embarazo y dar a luz a un bebé sano aumentan de forma considerable.
En los hombres, el proceso se realiza mediante la congelación de semen, con el mismo objetivo: garantizar que, una vez superada la enfermedad, la posibilidad de formar una familia siga intacta.
Eso sí, en todos los casos, la preservación debe realizarse antes de iniciar el tratamiento oncológico.
La importancia de la prevención en la lucha contra el cáncer
Aunque muchas veces el cáncer aparece sin una causa clara, sí sabemos que ciertos hábitos y revisiones médicas pueden ayudarnos a reducir riesgos y a detectarlo en fases más tempranas:
- Autodiagnóstico y chequeos médicos: autoexploración mamaria, citologías periódicas y cribados de mama en mujeres; pruebas de próstata y colon en hombres.
- Evitar el tabaco: una de las principales causas de cáncer a nivel mundial.
- Cuidar la alimentación: priorizar frutas, verduras, cereales y legumbres, y reducir azúcares, grasas y ultraprocesados.
- Practicar ejercicio físico: 30 minutos diarios de actividad moderada fortalecen la salud global.
- Moderación en el consumo de alcohol: su exceso está relacionado con cáncer hepático y otros tipos.
Un mensaje de acompañamiento y compromiso
Cada paciente que llega a la Unidad de Reproducción AISH en Cádiz nos recuerda que detrás de cada diagnóstico hay una historia de valentía y superación. Muchas mujeres y hombres descubren que, gracias a la preservación de la fertilidad y a las técnicas de reproducción asistida, el cáncer no tiene por qué cerrar la puerta a la maternidad o paternidad.
El simple hecho de saber que existen opciones, que pueden vitrificar óvulos o semen y proteger su futuro reproductivo, les da un motivo más para luchar y salir adelante con fuerza y esperanza.
En AISH creemos que preservar la fertilidad es más que un procedimiento médico: es cuidar un proyecto de vida. Cada mujer o hombre que atraviesa un tratamiento oncológico merece la oportunidad de ser madre o padre si así lo desea. Y nuestro equipo en Cádiz está preparado para ofrecerles asesoramiento, acompañamiento y soluciones personalizadas en todo el proceso.
Si quieres más información, en la Unidad de Reproducción AISH en Cádiz puedes pedir tu primera visita gratuita y resolveremos todas tus dudas.
Estamos aquí para acompañarte y cuidar de tu futuro.

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